[land]Net[scape]; pensemos en los comienzos del internet, y la metáfora de éste como territorio, los íconos del primer navegador comercial son uno de tantos elementos que nos llevaban a visualizar la red digital como un espacio casi inhóspito, en donde el usuario [internauta] fungía como “aventurero”: con la capacidad de ir expandiendo los límites del paisaje. Varias palabras de aquel primer argot informático han perdido vigencia, entre ellas: navegar; este desuso por un lado nos indica que actualmente ya estamos en la red, por lo tanto enunciar que nos movemos “hacia” o “dentro” de ésta es innecesario, por otro lado ese territorio a “explorar” parece haber modificado su topografía, ahora el paisaje se ha tornado sinuoso y en cada click estamos al borde de resbalar y caer en un hueco producido por alguna de las grandes plataformas que abocardan la superficie digital, que con la extensión de sus servicios acaparan la mayoría de la actividad realizada en internet. Hoy pocas veces navegamos (si es que lo hacemos), la mayoría de las veces nos mantenemos en el fondo de esos huecos con pocas posibilidades de salir, incluso esta compilación no está exenta, al contrario, haciendo uso de Instagram y Facebook y alojando la información en WordPress terminamos participando en el ensanchamiento de estos agujeros.

n.terr.ing//de/net.work compila el trabajo de Adriana Melchor Betancourt, Michelle Sáenz Burrola, Esteban King y María Paz Correa.

El título de la exhibición fue extraído del poema (mo.dueling 1.1) de la artista Mez Breeze.